Trabajamos para Ayudar a los más necesitados

29 de diciembre de 2015

¿Qué es un Banco de Alimentos?

La formalidad legal….
Un Banco de Alimentos es una organización sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es el de obtener de empresas y particulares sus donaciones, excedentes, y productos no comercializables, que sean aptos para el consumo humano, y entregarlos a las asociaciones asistenciales de carácter social, realizando todo el proceso de forma voluntaria y gratuita.
Los Bancos de Alimentos no son servicios sociales públicos, sino organizaciones no gubernamentales.

En el año 1996, los Bancos de Alimentos de España constituyeron la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) como asociación sin ánimo de lucro y que en la actualidad reúne a 55 Bancos de Alimentos, uno al menos en cada provincia del territorio nacional.

FESBAL está asociada a la Federación Europea de Bancos de Alimentos, (FEBA) integrada hoy día por 257 Bancos que operan en 22 países de Europa para luchar contra el hambre y el despilfarro.

Es también...
Un Banco de Alimentos es también un reclamo a promocionar el espíritu de solidaridad, los valores humanos y culturales necesarios para resolver la humillante contradicción entre excedentes de alimentos y pobreza. La voluntariedad de personas, el voluntariado, es la base principal y fundamental que hacen y contribuyen al reconocimiento de estas entidades ante la sociedad.

El voluntario es eficaz y se compromete con la tarea que se le encomienda, adaptándose a la labor diaria en el desarrollo de la actividad del Banco. 

Podríamos considerar, igualmente; al Banco como despensa o recurso casi imprescindible para la subsistencia de sectores de población carente de lo más básico como es el alimento. Asimismo esperanza mantenida en el tiempo para que no les falten los elementos y medios de supervivencia a las personas más desfavorecidas.

Misión o papel que desempeñan…
El papel que desempeña un Banco de Alimentos es “descargar” a las instituciones asistenciales de la preocupación de conseguir los alimentos necesarios para dar de comer a las personas a las que atienden, actuando con criterios de profesionalidad y voluntariedad.

Los Bancos de Alimentos no entregan comida directamente a los necesitados sino a instituciones caritativas y de ayuda social, oficialmente reconocidas que tienen el contacto más cercano con los colectivos necesitados y son las que se encargan de hacérselos llegar.


El trabajo de un Banco de Alimentos...
El trabajo en un Banco de Alimentos se lleva a cabo con rigurosa profesionalidad. Hay que saber manipular los alimentos, gestionar un almacén al que llegan productos muy diversos, y a veces, con unas fechas limitadas de distribución lo que obliga a controlar muy bien su rotación y reparto.

Con todo rigor y dentro del más escrupuloso respeto a las estrictas normas sanitarias, acompañadas de las inspecciones preceptivas por parte del Ministerio competente, los Bancos recuperan excedentes agrícolas, excedentes de procedencia de industrias alimentarias consumibles pero no comercializables (fecha próxima de caducidad, embalaje y etiquetas erróneas, productos fuera de temporada…), artículos recogidos en colectas de grandes superficies, etc.
Control y buena gestión……
Los Bancos de alimentos están preocupados por la "complicación y la burocratización" de la ayuda que darán a partir del año que viene, debido a las nuevas exigencias de la UE.
 
A partir de 2016 las personas que se dirijan a ellos a por ayuda deberán acreditar su riesgo de pobreza, mediante un informe.

Por instrucción de la Comisión Europea, se impone la obligación de "garantizar que estos alimentos llegan a quienes lo necesitan". "No es solo dar asistencia sino todo un acompañamiento" a quienes están en riesgo o situación de pobreza.

El posible fraude se debe atajar con facilidad con los sistemas informáticos actuales. Los bancos individualmente, no tienen medios ni capacidad para efectuar un control riguroso y evitar posibles irregularidades en el reparto de alimentos. Se hace necesaria la intervención de Organismos e Instituciones Oficiales.

El alimento...
La alimentación es un derecho inherente a todo ser humano y representa un requisito esencial para generar igualdad de oportunidades, una mejor integración social y el desarrollo sustentable o sostenible de una sociedad equilibrada.

El despilfarro masivo de alimentos es un entramado complejo en el que toda la sociedad está implicada: desde el agricultor que planta la semilla de una naranja hasta el ciudadano que la compra en un supermercado y la consume en su casa.

No todos los hogares están en la posición de tirar comida. Existe otra cara de la moneda; otro perfil de consumidor que, en lugar de participar en el despilfarro, se alimenta de él.

Hay que poner más control o vigilancia. Hay que evitar la "picaresca que puede haber". La solución, sin embargo, es complicada.  A pesar de los problemas que surgen en este sentido, muchos siguen defendiendo al Banco de Alimentos, porque; si no es el “único bueno “, será uno de los muy pocos, que da siempre y nunca quita. 

En España se pierde 8 toneladas de alimentos cada año.

Se estima que un tercio de la producción mundial se desperdicia cada año en el mundo. Esta cantidad permitiría alimentar a 2.000 millones de personas, es decir al incremento previsible de la población mundial de aquí a 2050.
Hasta cuándo el Banco de Alimentos...
Esta pregunta tendría respuesta si no existiera la necesidad de poner el alcance de alimentos a determinadas sectores de población, a los que les es imposible adquirir.

La historia, reciente y no tan reciente, demuestra que, por diversas razones, siempre hubo y habrá personas que no llegan a cubrir sus necesidades más vitales. La solución para que no existieran Bancos de Alimentos, en la percepción actual del devenir de los tiempos, no se ve muy posible y un tanto lejana. Entre otras razones, el monopolio de las grandes superficies que hace que ser productor primario en el siglo XXI, no merezca la pena.

La imagen que estas grandes superficies transmitían negativamente en la sociedad, les ha obligado a reforzar su compromiso social y algunos han abierto la vía de colaboración para la donación de excedentes.

Otras razones las podemos encontrar en las relaciones internacionales para regular la producción mundial y que tendrían que establecer reglas entre los países más desarrollados.

Un mejor acceso a los mercados de la OCDE, la eliminación de los subsidios a la exportación y la reducción de aranceles, en particular sobre los productos agrícolas elaborados, tanto en los países desarrollados como en los que se encuentran en vías de desarrollo.

Para buena parte de los más de 1.100 millones de personas que en la actualidad viven en condiciones de pobreza extrema, el crecimiento económico basado sobre todo en la agricultura y en las actividades campesinas no agrícola es esencial para mejorar su nivel de vida. Promover el desarrollo agrícola en las áreas rurales y facilitar a los campesinos un acceso más adecuado a la tierra, al agua, al crédito, a la sanidad y a la educación, es esencial para mitigar la pobreza y el hambre.

Aniceto Marcos